Yoga para empresas

El modelo cultural del siglo impone estrictas condiciones a aquellos que aspiren a ser reconocidos, valorados, a los que pretendan conquistar un lugar en el mundo y conservarlo.
Los individuos en pos de ese ideal se sienten convocados a entregar no sólo su trabajo, su esfuerzo y su energía, sino sus horas de descanso, de vacaciones, de comida. Cuanto más sobreocupado esté , más seguro se sentirá de transitar por el camino correcto. Si no lo hace, siempre habrá un aspirante a reemplazarlo.
La insatisfacción es permanente y la sensación, que nada alcanza para cumplir aspiraciones ilimitadas.
El ideal no tiene consideraciones, el que trastabilla queda afuera. Estamos enajenados de nosotros mismos, al focalizar sólo nuestros objetivos, pero esta robotización fracasa. El cuerpo dice: “Basta!”
Los trastornos recurrentes aumentan en los consultorios y en las facturas para la salud. Fuerte dolor en el pecho, ahogos, crisis de ansiedad, insomnio, cefaleas, contracturas, depresión perturban el trabajo, el rendimiento y la pretendida excelencia. Allí un mensajero comunica que hay que parar. Dice el refrán: “ Si estás disconforme o enfermo, cambia de vida”.
No podemos ni debemos renunciar a las necesidades instintivas, a la respiración, a la relajación, al buen tono energético y a la tranquila claridad mental.
La economía de mercado desatendió a la naturaleza humana , la que necesita tiempo y capacitación para adaptarse sin enfermar. Una reingeniería que no contemple las características de quien va a llevarla a cabo corre riesgos de fracasar.
En el juego de la vida se producen tensiones y conflictos y en ese fragor olvidamos la delicada e inteligente naturaleza de nuestro cuerpo, exponiéndolo a los excesos de tensión.
Brillantes grupos de trabajo ven trabadas sus actividades y planes por estos motivos que finalmente perturban su mundo de relación y comunicación.
En la Historia, el hombre ha usado recursos para dominar y enfrentar las exigencias del momento. Nosotros experimentamos que el yoga, la disciplina más antigua de Oriente, es la solución a esta situación. Colabora en el diagnóstico del problema y permite reconducir al grupo y a sus miembros a una relación laboral de óptima calidad, y asimismo trasmite técnicas que permiten encarar creativa, solidaria y alegremente la vida cotidiana. No sólo va a mejorar el rendimiento, sino que al mejorar el clima anímico, se va a reducir el estrés, va a surgir una mayor creatividad, y al haber más concentración, se van a tomar las decisiones en un estado de más claridad mental.

Los invitamos a comprobarlo. Comuníquese con nuestro centro de informes: 4823 2482 - info@sunyagiri.com